El Duelo
Nos dice el Dr. Héctor Salama al respecto: “ El duelo es el resultado de una pérdida de algo o alguien importante…” .
Quiero aclarar que en el presente artículo hago referencia sólo al duelo generado por pérdida física del ser querido, sin embargo es importante aclarar que cuando hablamos de duelo podemos también referirnos a diferentes tipos de pérdida.
Considero que el proceso de ir elaborando un duelo puede convertirse en un maravilloso camino de aprendizaje , transitado con la tristeza, pena y enojo natural que lo acompañan, esta experiencia reúne las condiciones necesarias que son posibilitadoras de una serie de aprendizajes que podrían enriquecer profundamente nuestras vidas.
Nos dice la sabiduría popular: “todo tiene su final”. Frase que engloba un profundo conocimiento, si consideramos que todo vínculo tiene un inicio, un final y su cualidad de irrepetible –singularidad-.
Tomar conciencia de lo inevitable del final de un vínculo y de nuestras vidas nos remite al presente, al aquí y ahora de un proyecto de vida, y nos abre al encuentro con el otro.
Sin embargo, no siempre estamos en el presente y en contacto con la persona que tenemos enfrente, muchas veces estamos en contacto con situaciones del pasado que introducimos en nuestros vínculos del aquí y ahora, como por ejemplo: cuando esperamos que las personas actúen de un modo diferente al que son.
En otros casos, estoy en contacto conmigo mismo y no con el otro, como por ejemplo: cuando una persona nos habla de su inseguridad para encarar determinada situación, muchas veces enseguida la cuestionamos o la criticamos y esto es porque probablemente nosotros no toleramos nuestra propia inseguridad (éste es un diálogo con la parte de mí que veo en el otro).
El trabajo de duelo puede llevarnos a aprender lo importante que es vivir en contacto con el presente, teniendo claro si estoy con el otro o conmigo mismo.
Los duelos necesitan de ciertos rituales que permitirán darle mayor forma a la Gestalt, ya que éstos cumplen la finalidad de: delimitar, hacer evidente, señalar, poner el límite entre el inicio y el final de algo o viceversa. Es así, que observamos en las distintas culturas algunos rituales que señalaban el término de una etapa y el ingreso a otra diferente como la del paso a la adultez, entre otras.
Sin embargo, señalo que los rituales extraídos de su contexto y practicados por costumbre pierden su posibilidad de darle mayor forma a la Gestalt.
En el caso del duelo, los diversos rituales como ir al cementerio, a la iglesia, entre otros, permitirán darle mayor forma a este hecho –tomar conciencia-.
Consideraciones necesarias en la resolución de un duelo:
A.- EL INICIO DEL DUELO:
Luego de la muerte de un ser querido, se suman una serie de trámites socioculturales que son necesarios realizar. Entonces los espacios terapéuticos cumplen una importante función: ser un espacio adecuado para conectarse sin censuras ni exigencias con nuestro sentir .
Es el momento en que el terapeuta debe vincularse con el consultante desde la comprensión natural, de que el dolor que está sintiendo, es uno para el cual -la mayoría- no está preparado , por tanto es una etapa donde es necesario que el consultante vaya descubriendo y aprendiendo lo que necesita expresar y el modo cómo quiere hacerlo.
B.- APRENDIENDO A DEJAR PARTIR:
Muchas veces estamos cargados del pasado, cuando esto ocurre, estas memorias o imágenes nos restan vitalidad en nuestro presente, dejamos de estar en contacto con el aquí y ahora y nos enfrascamos en un contacto con lo que pudo o debió de ser, a esto lo llamamos comúnmente “asuntos pendientes”.
En ciertas casos el dolor de dejar partir a la persona fallecida se ve incrementado por los asuntos pendientes, entre dichos asuntos encontramos los resentimientos (el cual desarrollaré por ser el que más se presenta).
¿Qué es el resentimiento? , es enojo cronificado, que no expresamos y que mantenemos a través del tiempo.
Nos resentimos porque vivimos experiencias que nos frustran y ante las cuales no podemos expresar nuestro dolor y enojo.
Muchas veces, en el proceso terapéutico, se tiene la idea que para resolver el resentimiento es suficiente con expresar a la persona significativa nuestro dolor, enojo, ira, bronca, odio, etc . Esto ayuda, pero para que el aprendizaje sea de mayor significación, el consultante necesita comprender otros factores implícitos en este proceso.
Entre los factores que son necesarios explicitar en el resentimiento están:
Aprender a expresar el enojo y legitimizar nuestro dolor en el aquí y ahora, siendo necesario examinar y actualizar la norma que ha impedido legitimizar nuestro dolor y expresar nuestro desacuerdo tanto biológico como psicológico. Esto es lo que comúnmente llamamos “introyectos”, ¿Cuál es el aprendizaje que impidió y que impide que yo exprese “que me siento dolido y que me siento enojado” –cuál es esa norma-?.
Observar la relación que mantienen mi evaluador interno y mi aspecto resentido, ya que este evaluador interno puede empeorar mi estado de resentimiento o enojo cronificado, diciéndole por ejemplo: “mírate como estás, ni siquiera puedes expresar tu molestia”, o “eres una mala persona por sentir enojo, él (ella) era tan bueno (buena)” , etc.
Cuando realizamos el diálogo, en el proceso terapéutico, entre el consultante y la persona fallecida , éste (consultante) debe de aprender a diferenciar la respuesta biológica de descarga, de la respuesta psicológica de desacuerdo. Asimismo debe de llegar –en algún momento- a la comprensión de que él otro actúo de la manera en que lo hizo, porque fue lo único que pudo hacer dado sus circunstancias y potencial .
El Dr. Héctor salama en su libro Gestalt proceso y metodología desarrolla los 10 pasos necesarios para elaborar el resentimiento en la esfera interpersonal (a continuación lo resumo brevemente).
Rastreo : Se le pregunta al individuo si tiene resentimientos con alguna persona significativa de su vida y que desee resolver.
Ubicación : Se investiga de dónde proviene y a quién le pertenece.
Confrontación : Se le sugiere al consultante que respire profundamente 3 veces y establezca el contacto con su zona interna, luego se le pide que visualice a la persona con quien tiene rencor y cuando lo consigue se le dice que exprese los resentimientos negativos que conserva hacia éste. La frase es: Estoy resentido/a contigo porque…
Comprensión : Este paso implica el comprender la conducta desagradable para nosotros de la persona significativa, su contexto y su historia personal. Esto significa que lo mejor que esa persona podía hacer fue lo que hizo. La frese es: comprendo que lo que hiciste fue lo único que podías hacer con lo que tenías.
Aceptación : Este paso sirve para aceptar que la otra persona es la única responsable de lo que hizo o dijo. La frase es: acepto que lo que dijiste o hiciste te pertenece, por lo que te lo regreso.
Diferenciación: Se hace la diferenciación entre el individuo y la persona con la que tiene resentimientos. La frase es: yo soy yo y tú eres tú .
Perdón: Cuando perdonamos a quien nos hizo daño estamos comprendiendo y aceptando que su actuación le pertenece a ella y nos prepara para liberarnos. La frase es: te perdono .
Liberación: En este paso sentimos placer en liberar la creencia unida al afecto displacentero y dejamos libre la energía bloqueada que estaba unida a la persona significativa quedándonos con el amor, si es lo que deseamos conservar. En este paso el consultante libera energía con una respiración a la que he llamado, respiración de asimilación. La frase es: te libero de mí y me libero de ti .
Amor: Aquí lo que hacemos es decirle al consultante que se quede con la parte positiva del introyecto. La frase es: conservaré de ti… y señala todo aquello que si le agradaría mantener consigo.
Cierre: Por ultimo, se hace el cierre para finalizar con el cuarto cuadrante del ciclo o retroalimentación. La frase es: cómo me siento y que aprendo .
En este proceso de elaborar los resentimientos, se da una serie de descubrimientos, como son: descubrir las identificaciones con la persona fallecida. Por ejemplo reconozco que mi madre era afectivamente dependiente y me doy cuenta que yo también lo soy, pero existe diferencias sutiles como el modo, la intensidad, entre otras., que son necesarias de encontrar para empezar el proceso de discriminación.
Otro aprendizaje que se desprende de esta situación es que no todas nuestras expectativas serán cumplidas por los otros, y que el dolor generado por ello no debe de ser negado, por el contrario hay que aprender a legitimizarlo.
En este punto quiero aclarar que para perdonar y aprender del resentimiento, en algunos casos es de utilidad, saber que de mí , contribuyó para que me pase lo que me pasó o cómo hago yo para fabricar las condiciones que favorecen determinados hechos (acerca de este punto, he escrito un artículo que permite identificar con nitidez está propuesta, el cual figura en la Web, bajo el titulo de: El perdón).
Cuando un ser querido muere, no siempre es tan sencillo descubrir que guardamos resentimientos inexpresados, a menudo estos se manifiestan como malestares corporales, en los sueños, entre otros. Esto pone de manifiesto el conflicto entre el ego (la idea de mi mismo) y lo que siento. Es la labor del terapeuta guiarlo a descubrir los resentimientos.
Aprendizaje
Con el resentimiento descubrimos que es necesario aprender a expresar nuestro enojo de un modo adecuado y a legitimizar y expresar nuestro dolor, así como evidenciar cuales son las normas internas que tengo que actualizar para que esto se de, y finalmente mejorar el vínculo que mantengo conmigo mismo (yo en relación a mi aspecto resentido).
El vivir en el presente nos lleva a la responsabilidad de elegir instante a instante que hago con mi sentir aquí y ahora, sabiendo que más adelante puedo estar en desacuerdo con lo elegido, ya que esto es un proceso natural, actualizando de esta forma las normas que guían nuestra vida adaptándolas a nuestro aquí y ahora.
C.- APRENDIENDO A ACOMPAÑARME
Cuando pongo frente a mi un aspecto o una parte de mi ser que sufre, en este caso la parte de mi mismo que recuerda a la persona fallecida, yo puedo observar a esa parte mía pudiendo sentir una serie de emociones (que facilitarán el transitar este proceso o que generan más dolor), por ejemplo me puedo decir: “Hasta cuando lo vas a recordar, estoy ya cansado” , o puedo acompañarme al momento de recordarlo, de llorar, de extrañarlo, sin sancionarme por este hecho .
Muchos se exigen resolver sus duelos o alguna situación, no contando en su presente con los recursos necesarios para ello, recursos que son necesarios aprender.
La matriz: aspecto herido y aspecto que brinda contención.
Los seres humanos nos generamos y mantenemos diversas clases de relación, tanto con personas de nuestro entorno (amigos, pareja, etc.), como también con nosotros mismos (cuando nos exigimos, nos sancionamos, nos recriminamos, etc.).
En el caso del duelo, o en general en cualquier situación que ocasione en nosotros heridas emocionales, se despliega un vínculo entre la parte lastimada y una parte de nosotros que puede contribuir a su bienestar, acompañamiento y curación, o puede contribuir por ignorancia a aumentar el sufrimiento. La relación que mantienen estas partes, es muy similar a la que en el nivel biológico se da para la autocuración.
Esta matriz, entre un aspecto herido y otro que le brinda contención se expresan en diversos niveles de madurez, los niveles más inmaduros generan mayor sufrimiento (al descalificarme, recriminarme, etc.), en oposición a esto, cuando el diálogo entre esta parte herida y la parte que brinda contención es efectiva, ambas se encaminan en un proyecto cuya resolución es la autocuración psicológica.
Es importante saber que el aspecto que brinda contención tiene un objetivo que es modificar o transformar lo que el aspecto herido siente, usando para ello como recurso transformador la crítica, la descalificación o el amor.
Aprendizaje
Aprendo que yo puedo auto curarme, que puedo descubrir lo que necesito recibir para ello, tanto en mi universo intrapsíquico como interpersonal. Descubro que puedo acompañarme, que instante a instante puedo existir y observarme existir.
D.- RECUPERAR LO PROYECTADO
No se puede dejar partir si no se ha recuperado lo proyectado . Cuando proyectamos aspectos nuestros en la persona fallecida, es difícil dejarlo ir, pues con su partida psicológica también se irían aspectos nuestros. Entonces, no se deja partir por que en la persona fallecida hay depositados aspectos nuestros.
La función de auto cuidado
Recuerdo el trabajo con una consultante, quien perdió a su hermano siendo ella muy joven, a pesar de que en el presente, ella era una mujer muy independiente y realizada en varios aspectos de su vida, sentía la sensación de desamparo.
Al iniciar el trabajo exploratorio sobre esta sensación, llegamos a desplegar su duelo. Ella siendo su hermano dijo: “yo siempre te voy a cuidar”. Ella había proyectado su capacidad de auto cuidado en él. Por otro lado este síntoma de desamparo servia para saber que el duelo aún no estaba resuelto.
A modo de resumen podemos decir: que en el duelo es necesario expresar en un primer momento lo que sientes, sea, la emoción que sea, y del modo que se necesite. Luego explorar las situaciones inconclusas. Descubrir identificaciones. Recuperar proyecciones y Generarse un vínculo de auto acompañamiento para transitar este proceso de dejar partir. Sin exigencias, sin apuros, facilitando que el consultante desarrolle cada uno de sus recursos para ello.
Considero que es necesario tener en claro que el enfoque, es el enfoque, que contiene prejuicios que pueden deformar la experiencia del consultante, que lo más tranquilizador es trabajar con la fenomenología del consultante, respetando el proceso natural de autorregulación que cada organismo tiene. Quiero acotar que no ha sido mi intención realizar una clasificación de etapas terapéuticas (sucesivas) del proceso, simplemente deseo compartirles lo que he podido observar hasta el día de hoy.
Finalmente, quisiera compartirles que en un próximo artículo agregaré algunos aspectos necesarios a tener en cuenta en la resolución de los duelos no desarrollados, tales como las diferentes situaciones inconclusas, conductas simbólicas (por ejemplo: no poder separase o desprenderse de algo o alguien) y síntomas físicos presentes en duelos no resueltos.
Bibliografía:
Encuentro con la Psicoterapia Gestalt (Proceso y Metodología). Dr. Héctor Salama Penhos. Editado por el Instituto Mexicano de Psicoterapia Guestalt, S.C.
Material de los talleres con el Dr. Norberto Levy en el Centro Gestáltico de San Isidro, Buenos- Aires, Argentina. Para mayor detalle pueden consultar la bibliografía del Dr. Norberto Levy, que figura en nuestra Web.
Separatas del Centro Gestáltico de San Isidro. Autor: Eduardo Carabelli. La mirada contemplativa.
Un Primer Contacto con la Gestalt. Alberto Sánchez. Editado por el CGP.
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